CONSERVACIÓN

La conservación del Corredor Jarabacoa–Constanza–Valle Nuevo es un compromiso esencial para garantizar la protección de sus ecosistemas únicos, su biodiversidad, sus recursos hídricos y el patrimonio natural que sostiene a miles de familias en la República Dominicana. Este corredor representa uno de los refugios ecológicos más importantes del Caribe, y su preservación requiere ciencia, educación, manejo responsable y participación comunitaria.

• Amenazas ambientales actuales

Deforestación, expansión agrícola sin planificación, incendios forestales, extracción ilegal de recursos, presión urbana y degradación de suelos que afectan la estabilidad del corredor.

• Protección de cuencas y bosques

Importancia de las zonas de nacientes, restauración de riberas, control de erosión, manejo de pinares y preservación de bosques nublados.

• Conservación de flora y fauna clave

Estrategias para proteger especies endémicas, vulnerables y amenazadas, así como sus hábitats críticos.

• Participación comunitaria

Cooperación con agricultores, guías locales, escuelas, juntas de vecinos y organizaciones ambientales para promover prácticas sostenibles y fortalecer el sentido de pertenencia.

• Educación ambiental

Programas de formación, talleres, senderos interpretativos y actividades que fomentan el conocimiento de la riqueza natural del corredor.

• Restauración ecológica

Reforestación, manejo de áreas degradadas, control de especies invasoras y acciones para devolver equilibrio a los ecosistemas montanos.

La conservación del corredor no es solo una responsabilidad ambiental, sino un acto de protección cultural, económica y espiritual. Resguardar estas montañas es asegurar agua, vida y futuro para toda la nación dominicana.