El Proyecto Corredor Jarabacoa–Constanza–Valle Nuevo se estructura en varias áreas de trabajo que permiten desarrollar investigación, conservación, educación y participación comunitaria de manera coordinada y sostenible.
1. Investigación botánica
Documentación de flora nativa, endémica, medicinal y en peligro de extinción.
Revisión de herbarios nacionales e internacionales, trabajo de campo, identificación taxonómica y creación de bases de datos.
2. Monitoreo de fauna
Observación, registro y análisis de especies clave del corredor.
Estudios de aves, reptiles, anfibios, insectos y mamíferos, así como evaluación de hábitats y zonas de distribución.
3. Recursos hídricos y cuencas
Evaluación de nacientes, ríos, arroyos y microcuencas.
Monitoreo de calidad de agua, restauración de riberas y manejo sostenible de cuencas.
4. Cartografía, geografía y clima
Elaboración y análisis de mapas, modelos de elevación, microclimas y ecosistemas.
Integración de datos georreferenciados y fotografías aéreas.
5. Etnobotánica y cultura
Registro de saberes tradicionales, uso de plantas medicinales, historias de montaña, costumbres campesinas y memoria cultural.
6. Conservación y restauración
Reforestación, protección de áreas sensibles, manejo de suelos, control de especies invasoras y diseño de estrategias ecológicas.
7. Educación ambiental y comunidad
Talleres, charlas, visitas guiadas, formación escolar y actividades de sensibilización para niños, jóvenes, agricultores y visitantes.
8. Alianzas institucionales
Coordinación con universidades, herbarios, ONGs, comunidades locales y organismos nacionales e internacionales para fortalecer la investigación y la conservación.
9. Publicaciones y archivo científico
Elaboración de artículos, catálogos, informes, galerías fotográficas, mapas y bases de datos que documenten el avance del proyecto.